Cuando este niño se sube a un camión con un extraño, sus padres no dicen ni una sola palabra. ¡Pero no es lo que te estás imaginando!



Cuando este niño se sube a un camión con un extraño, sus padres no dicen ni una sola palabra. ¡Pero no es lo que te estás imaginando!


Tony Maschino era un niño de tres años como cualquier otro; tenía unos ojos muy vivaces y muchos sueños para el futuro. Uno de ellos era convertirse en bombero. "Es algo que realmente le fascina. Siempre ha sido fan de los policías y las estaciones de bomberos. Cuando vamos en el coche, nos pide que bajemos la ventanilla para saludar a los bomberos agitando la mano", dice Stephanie, su madre.


Se trataba de su último pasatiempo en la vida, ya que su mundo se había derrumbado totalmente en octubre de 2016 cuando un accidente sin importancia reveló un problema mucho más grave. 




Cuando Tony se cayó y se hizo algunas heridas, sus padres lo llevaron al hospital. Estaban preocupados, pero también sabían que su pequeño se encontraba en muy buenas manos y que se recuperaría. Pero después recibieron un duro golpe: mientras los médicos lo examinaban, hicieron un trágico descubrimiento. Tenía cáncer en el cerebro y le quedaban unos seis meses de vida. La familia estaba devastada.