Salud de AMLO: tendría que cuidarse hasta de lo que bebe y come


Así como López Obrador ha dicho que no se junta con los del PRIAN porque podría perder hasta la cartera, ahora tendrá que adoptar una nueva precaución: cuidarse de lo que bebe y come.



No deja de llamar la atención y causar cierta extrañeza el nuevo punto de ataque contra el líder de oposición: su salud.

Podría especularse que este ataque viene como prolongación de una venganza priista a raíz de que López Obrador especulara sobre la salud de Peña Nieto en septiembre de 2016 debido a las declaraciones de éste sobre la corrupción: “Es lamentable lo que comentó el presidente. El presidente, con todo respeto, lo lamento muchísimo, debe de estar enfermo, debe de tener una profunda depresión, hasta lo estoy viendo físicamente mal, entonces creo que ya está en una situación en donde no reflexiona las cosas, no las piensa, no es nada más un asunto de torpeza, es un asunto de estado de ánimo, que yo me aventuro a que podría encontrarse enfermo” (El Universal; 30-09-16). López Obrador buscaba descalificar la afirmación de Peña de que, en materia de corrupción, “no hay quien se atreva a arrojar la primera piedra” (El Universal; 28-09-16). Afirmación que no es sino secuela del concepto del encargado del ejecutivo de que la corrupción entre los mexicanos es un asunto cultural.

Digo prolongación de una venganza priista porque Ochoa Reza, presidente del PRI, respondió en esa ocasión que quien estaba “chocheando” y enfermo pero de poder era AMLO. Y porque antes, en un tuit del 06-06-14, el líder de izquierda había escrito “Existe el rumor de que EPN está enfermo. Ni lo creo, ni lo deseo. Pero es una buena salida para su renuncia por su evidente incapacidad”.

Pero los ataques recientes están coordinados y más que a la venganza parecen obedecer al hecho de que López Obrador continúa de líder en las encuestas presidenciales y a que la candidatura de Delfina Gómez en el Estado de México sigue a la alza. Entonces, al “peligro para México”, el mesianismo y todas las demás patrañas se une la de la condición de su salud.

Así, el pasado 6 de marzo en entrevista con Milenio, Ochoa Reza habló de la tercera candidatura de AMLO “si su salud se lo permite”. Y explicó, “Su salud está en duda, hay información en donde se ve claramente cansado y disminuido durante las campañas.”.

Esta incisiva declaración de Ochoa, que pudiera ser un añadido a los constantes ataques y calumnias contra el político de izquierda, la prolongó y la ha hecho sospechosa la senadora Hilda Flores, nueva dirigente del Organismo Nacional de Mujeres Priistas (ONMPRI), en entrevista con El Universal del 13-03-17:

--¿Qué opina de Andrés Manuel López Obrador?

--Está haciendo su trabajo, veremos si esta ocasión sigue participando porque tenemos dudas si en términos de salud podrá llegar a 2018.

--¿Ve el riesgo de que AMLO no llegue a la candidatura de 2018?

--Pues hemos visto que a lo largo de estos años ha venido recayendo en algunas ocasiones. Por eso digo que si su salud se lo permite, lo veremos ahí. Realmente no hemos conocido nunca su estado de salud a través de un parte médico.



Como es público, López Obrador tuvo un infarto al miocardio en diciembre de 2013 y en enero de 2016 se especuló y desmintió la versión de otro infarto. El político ha dicho constantemente que guarda un régimen médico y físico estricto. Y aunque parezca exagerado, aun con la abrumadora actividad que encabeza, se le ve en excelente forma y en ocasiones en mejor condición que al propio Ochoa Reza o Peña Nieto, más jóvenes que él, quienes con frecuencia lucen abrumados y cansados tanto física como psíquicamente, pues enfrentan la debacle del país y de su partido.

El PRI no quiere reconocer su decadencia. Al celebrar el 88 aniversario de su partido, Peña ha negado a la oposición (la de AMLO, por supuesto) capacidad para gobernar volviendo de esta manera a su anciano autoritarismo con el que pretende retener el poder a como dé lugar, así sea a través de la calumnia y la insidia. Por ello buscarán no sólo aliados en el exterior (Trump) y al interior (PAN y otros), también afinarán sus técnicas de socavamiento político del adversario.

AMLO no sólo debe cuidar, como cualquier persona, su salud. Después de las persistentes declaraciones de sus adversarios, también tendrá que ser muy cuidadoso con lo que bebe y come; ¿no creen?